Las causas comunes incluyen la mala salud (física y mental), el estrés en el trabajo, la mala gestión, el bajo compromiso, las circunstancias personales como la atención de los niños, políticas de ausencia poco claras y, en algunos casos, el uso indebido de las vacaciones de enfermedad. Los recursos humanos deben investigar las causas fundamentales antes de tomar medidas formales.
